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El 2020 registró mínimos históricos de gases contaminantes en Ibiza

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El 2020 registró mínimos históricos de gases contaminantes en Ibiza

Las emisiones de CO2 se desplomaron y se registraron mejoras en todos los niveles de gases contaminantes

Ibiza, 09-06-21 – El año 2020 supuso mínimos históricos en cuanto a la emisión de gases contaminantes en Ibiza, según datos recopilados por el Observatorio de Sostenibilidad de IbizaPreservation. Como era de esperar, las emisiones se desplomaron a raíz del Estado de Alarma, el confinamiento y la reducción de actividad registrada en Ibiza debido a la pandemia del coronavirus.

El Observatorio acaba de hacer públicos los datos recogidos por el ingeniero ambiental José Belino en su Informe 2020 -actualmente en fase de elaboración- relacionados con la calidad del aire en la isla durante 2020.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 13 de Naciones Unidas sobre salud y bienestar, establece entre sus metas para 2030 reducir sustancialmente el número de muertes y enfermedades producidas por productos químicos peligrosos y la contaminación del aire. Por este motivo, los indicadores recogidos en el Informe de Sostenibilidad vuelven a analizar la calidad del aire recogidas en las estaciones de la Red Balear situadas en Ibiza. Según reconoce Belino “la crisis de la COVID-19 se ha traducido en bajadas significativas en el nivel de emisiones”.

Así, durante el 2020, todos los registros de dióxido de azufre SO2 se situaron en la categoría de “muy bueno” (menor de 100 μg/m³). En lo referido al dióxido de nitrógeno (NO2), en la estación de Dalt Vila más del 98% de los registros se encontraban en nivel “muy bueno”, mientras que el 1,3% restante estuvo dentro de la clasificación de “bueno”. Por su parte, en Sant Antoni se apreció una mejora significativa con relación al año 2019, ya que en 2020 todos los registros se situaron en nivel “muy bueno”, mientras que en el año anterior el 6% eran “buenos” y hubo 2 registros de nivel “regular”, que superaron los 100 μg/m³.

Asimismo, en la estación de Can Misses, aunque más del 94% de los registros se hayan situado en 2020 en la categoría “muy bueno”, 5 de ellos superaron los 100 μg/m³, clasificados como nivel “regular”. En lo referido a la estación de Torrent más del 99% de los registros se clasifican como “muy buenos”, siendo los restantes de nivel “bueno”. Analizando el promedio de toda la isla, se observa que desde el año 2005 no se registraban valores tan bajos de NO2, una de las emisiones responsables de la lluvia ácida, y muy tóxica para la salud y para los seres vivos.

En cuanto al ozono (O3) – un contaminante secundario, de origen fotoquímico que se forma por la acción de la luz solar y en presencia de óxidos de nitrógeno, hidrocarburos y compuestos orgánicos- éste tiene como valor objetivo una concentración de 120 μg/m3 en el máximo diario de las medias móviles octohorarias. De esta forma, se observa que en 2020 dicho valor fue superado en la fecha 10/04 en las estaciones de Sant Antoni y Torrent; y el 25/05 en Sant Antoni. Por otra parte, alrededor del 69% de los registros de 2020 encontraba en nivel “muy bueno”, con la estación de Vila con las cifras más bajas registradas (61%) y Can Misses con las más elevadas (75%).

Por otro lado, para las partículas en suspensión (PM10), la ley establece como valor límite una concentración de 50 µg/m3, que no podrán superarse en más de 35 ocasiones por año y de 40 µg/m3 para el promedio anual. Según los datos recogidos en el informe del Observatorio de Sostenibilidad, en los valores de 2020 se observa que solo en 10 fechas el promedio diario superó los 50 µg/m3. Llama especialmente la atención que cinco de ellas se registraron en días consecutivos, del 21 al 25 de enero, días en lo que posiblemente se registrara calima en la isla, factor que explicaría esta situación.

“Se trata de buenos datos en lo referido a emisiones”, asegura Inma Saranova, coordinadora técnica del Observatorio de Sostenibilidad, aunque enfatiza que no debe olvidarse que “se trata de un año excepcional absolutamente condicionado por la parálisis de actividad a causa del impacto de la pandemia en la isla”. Por ello, Saranova insiste en que merece la pena seguir apostando por una movilidad no motorizada en la isla, que “además de ser una opción saludable y segura, es la mejor elección para evitar las emisiones de gases contaminantes y los efectos de éstos sobre los ecosistemas y la salud de las personas”.

 

Emisiones de CO2

Pero el Observatorio de Sostenibilidad de IbizaPreservation no se ha limitado a estudiar únicamente estos contaminantes en su análisis si no que, además, en su seguimiento del ODS Nº 13 de ‘Acción por el clima’ también han calculado las emisiones de dióxido de carbono. Para ello, el Informe de Sostenibilidad 2020 de Ibiza ha tenido en cuenta varios factores, uno de ellos es el relacionado con los vuelos con origen y destino Ibiza.

Así, para estimar la cantidad de CO2 emitida en 2020 por los pasajeros que llegan y salen de la isla a través de vuelos, se utilizaron los datos estadísticos de AENA del número de pasajeros por destino que circularon por el aeropuerto de Ibiza.  Según indica el ingeniero del Observatorio, José Belino, “a causa de la pandemia del coronavirus y del confinamiento a raíz del estado de alarma, se observó que en 2020 el número de pasajeros se redujo un 74% respecto al año anterior”. En concreto, la reducción de pasajeros internacionales fue del 86,8% y de nacionales 55,8%, lo que causó una disminución de las emisiones de CO2 del 66%.

Ante estas disminuciones, el Observatorio estima que para que un total de 2.110.348 pasajeros hayan podido entrar y salir de Ibiza en avión en 2020, se han derivado en la isla algo más de 158.000 toneladas de CO2.

Otro de los grandes emisores de CO2 ha sido la central térmica (GESA), que en el año 2020 emitió 91.106 toneladas de CO2. La cifra representa una reducción de más del 63% en comparación al año anterior, cuando se emitieron 250.003 toneladas. Sin embargo, dicha reducción no se debe a la mejora del proceso de generación eléctrica en la central, sino a la disminución de la generación en la isla, que en 2020 fue 67% menor en relación con el año 2019. Asimismo, la demanda de energía eléctrica también se redujo en 2020, siendo un 20% inferior que la demandada en 2019.

Además, hay otro factor que permitió una menor generación eléctrica en la isla. Hasta diciembre de 2018 toda la energía eléctrica demandada en la isla de Ibiza se suministraba con generación local, aproximadamente el 99,93% en la central GESA (57% utilizando gas natural y 43% diésel) y 0,07% a través de la energía solar fotovoltaica. Sin embargo, desde aquella fecha se puso en marcha el enlace eléctrico Mallorca-Ibiza, el doble cable submarino de 126 km de longitud y 200 MW de potencia responsable de terminar con el aislamiento eléctrico de Ibiza.

Así, en diciembre de 2018, la generación eléctrica en GESA a través de gas natural se redujo un 75% y la de diésel un 51% en relación al mes anterior, cuando el enlace todavía no estaba en funcionamiento. De esta forma, en 2019, en total se produjo en la isla un 53% menos de energía eléctrica que en 2018, aunque la demanda en 2019 fuera mayor.

Desde que entró en operación, el enlace eléctrico suministró a la isla de Ibiza alrededor del 45% de su demanda de energía eléctrica, lo que permitió que menos energía tuviese que ser producida en la central térmica GESA con el uso de combustibles fósiles y se estima que en 2020 el 81,9% de la demanda eléctrica de la isla fue cubierta por el enlace eléctrico.

Esta situación ha permitido que las emisiones de CO2 generadas en la central hayan bajado de 539.115 toneladas en 2018 a 250.003 toneladas en 2019, llegando a un mínimo en 2020 nunca antes registrado en la central, de 91.106 toneladas.

En lo referente al cumplimiento de la Ley 10/2019 de Cambio Climático de las Illes Balears, esta establece que en lo referido a las centrales de generación de electricidad térmicas, estas deben reducir de forma sustancial su funcionamiento con el incremento de producción a partir de energías renovables. Por este motivo, desde el Observatorio de Sostenibilidad de IbizaPreservation, el ingeniero ambiental José Belino, responsable de la recolección y análisis de calidad del aire, recuerda que hasta que se apruebe y entre en vigor el Plan Director Sectorial de Energía adaptado a lo que prevé esta ley, el Gobierno podría establecer por decreto, previo informe del Comité de Expertos para la Transición Energética y el Cambio Climático, las condiciones óptimas que, de acuerdo con el artículo 56 de esta ley, deben cumplir las centrales térmicas existentes en las Illes Balears que sean altamente contaminantes.

Por ello, Belino recuerda que la Ley establece que el Govern de las Illes Balears, en colaboración, en su caso, con la Administración General del Estado y el operador del sistema, impulsará las medidas de transición adecuadas para el cumplimiento de la eliminación de la combustión de fuel en la central térmica de Eivissa, siempre que quede garantizado el suministro de energía. “Esto, de hecho ya sería posible con el enlace eléctrico existente y con una mayor penetración de energías renovables en la isla”, según apunta Belino.