Naturaleza y biodiversidad: medio marino y medio terrestre

Home / Observatorio de Sostenibilidad de Eivissa / Naturaleza y biodiversidad: medio marino y medio terrestre

El litoral marino de la isla de Ibiza se encuentra mayoritariamente protegido (75,4%) por áreas marinas protegidas tanto espacios naturales protegidos como espacios de la red Natura 2000. Destaca también la declaración de la reserva marina de Tagomago para la regulación pesquera en el año 2018 que se suma a la reserva marina de Es Freus. Sin embargo la fuerte presión de embarcaciones náuticas está degradando las praderas de Posidonia principalmente en las bahías de Sant Antoni y Talamanca pero también en otros núcleos turísticos y zonas de abrigo como Cala Salada, Cala Vedella, Es Porroig, etc. En este sentido, la presencia de Posidonia muerta se produce en las zonas con mayor fondeo y frecuentación náutica como las dos bahías mencionadas así como la bahía de Santa Eularia. A ello se suma los vertidos de aguas residuales que están provocando la pérdida de la calidad de las aguas de baño en la isla de Ibiza. Esta situación se manifiesta con la pérdida de calidad de las aguas de baño. Así, 9 de las 41 playas de Ibiza han reducido su calidad y una playa de la bahía de Sant Antoni tiene una categoría de insuficiente. La recogida de residuos marítimos muestra una positiva reducción en los últimos tres años. El residuo mayoritario fue de plástico y se produjo en el mes de agosto evidenciando la importancia de medidas para reducir consumo de plástico en la isla de Ibiza.

El medio terrestre está protegido en casi la mitad de la superficie de Ibiza por la red Natura 2000 y el Plan Territorial de Ibiza (ANEI, AANP, etc.). Sin embargo, después de más de 10 años desde la designación de los lugares de interés comunitario (LIC) de la red Natura 2000,  únicamente 1 de los 8 de estos espacios protegidos tiene Plan de Gestión (PN Ses Salines). El plan de gestión del LIC de Serra Grossa está en tramitación pero todavía no se ha aprobado. Por tanto la protección de estos espacios es insuficiente dado que no se establecen las medidas y medios humanos y económicos necesarios para su correcta gestión y conservación. Destaca positivamente la restricción de construcción de nuevas viviendas en Red Natura 2000 y zonas ARIP incluidas en Áreas de Prevención de Riesgos, de acuerdo a la nueva modificación del Plan Territorial de Ibiza. De esta manera se evita el desarrollo urbanístico en espacios naturales. Por otro lado, se ha producido un descenso del número de conatos de incendios forestales en los últimos 3 años y el último incendio forestal se produjo en el año 2015. Esta reducción está relacionada con el aumento de depósitos contraincendios hasta alcanzar en 2018 un total de 28 depósitos en el territorio insular. De esta manera se ha posibilitado una mayor cobertura de depósitos para mejorar la respuesta de extinción, aunque todavía queda zonas sin cobertura como Sant Carles, Sant Mateo o Ses Salines. Es preocupante la reducción del aprovechamiento forestal que indica una menor limpieza y clareo de los bosques y con ello un mayor riesgo de incendios. Por último, otro dato positivo es la reducción de capturas de serpientes que indican la posible reducción de la presencia de esta invasora en la isla de Ibiza.