Demografía: población y presión humana

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La población contempla todas las personas que residen en un territorio determinado. Las cifras de población analizadas provienen de los datos del padrón municipal publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), y por tanto, solo tienen en cuenta aquellas personas empadronadas en un municipio de Ibiza. Los datos de población muestran una tendencia claramente ascendente, con un aumento del 72% en los últimos 20 años. Pero además, se estima que en los próximos 15 años la población balear aumente un 22% más, que en el caso de Ibiza supondría superar las 176.000 personas.

Otro hecho a tener en cuenta de cara a la sostenibilidad ambiental, económica y social es el incremento en la proporción de personas mayores de 65 años que si ahora se sitúa en el 16% en Ibiza, en 15 años superará el 20% según estimaciones. En concordancia con este hecho, la esperanza de vida que se sitúa en las Pitiusas actualmente en más de 83 años, se estima sea dentro de cinco décadas de alrededor 90 años a escala estatal.

El Índice de Presión Humana (IPH en adelante) es una estimación del número de personas “real” que se encuentran en un momento concreto y un territorio determinado. Esta “realidad” se elabora a partir de otras fuentes de información existentes como el numero de pasajeros a puerto y aeropuerto y estimaciones y proyecciones de población. Los datos, a pesar de ser una estimación, son una información imprescindible en territorios turísticos como Ibiza, donde el número de personas presentes se diferencia significativamente respecto de su población residente. Y es que los datos muestran como el IPH mensual es superior a la cifra del padrón desde 2012, es decir, durante todo el año hay más personas en las Pitiusas que las que están registradas oficialmente en el padrón municipal. Asimismo, cada vez hay más personas en Ibiza y Formentera, un 73% en el IPH anual en 2018 respecto 1998. Y es más, se reduce la estacionalidad poblacional pero debido a una mayor carga demográfica en los meses de temporada baja. La carga demográfica en temporada baja en 2018 es el doble que la observada hace dos décadas.