La producción de residuos en Ibiza se redujo, levemente, en 2019 por primera vez en una década

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La producción de residuos en Ibiza se redujo, levemente, en 2019 por primera vez en una década

La producción de residuos en Ibiza se redujo, levemente, en 2019 por primera vez en una década

Sant Josep, Santa Eulària y Eivissa, los municipios con mejor recogida selectiva de la isla

Ibiza, 04-09-20 –El último Informe del Observatorio de Sostenibilidad de IbizaPreservation -correspondiente al año 2019– ha analizado la evolución de los últimos años en materia de residuos en la isla y los datos revelan que en 2019, por primera vez en diez años, ha disminuido la cantidad total de residuos en relación al año anterior, aunque de forma muy leve (- 0,13%) por lo que aún no es posible afirmar si este descenso podrá significar un cambio de tendencia.

En lo referido a los residuos en masa (aquellos generados en el ámbito urbano para los cuales no está implantada una recogida selectiva específica), desde 2019, el máximo de este tipo se registró en 2017 con más de 121.000 toneladas en dicho año. Desde entonces y hasta 2019, también se han reducido estos residuos en la isla un 2,8%, una reducción todavía lejos de los objetivos de la normativa balear.

El Informe de Sostenibilidad 2019 también pone de manifiesto que la recogida selectiva de residuos ha seguido una tendencia positiva desde 2009, pasando de unas 10.000 toneladas en 2009 a casi 25.000 t en 2019, casi un 9% más que el año anterior. Pero, aunque la tendencia es positiva, cabe señalar que en 2019 solo el 17,1% de los residuos domésticos se reciclaron en la isla en promedio, un porcentaje superior al de 2018 (15.7%) pero muy alejado del 50% para 2021 establecido por la Ley de residuos y suelos contaminados de las Illes Balears de 2019. Es decir, para que Ibiza cumpla con los objetivos esperados, durante debería de haber logrado aumentar un 32.9% este porcentaje antes de enero del año que viene.

Por municipios, los datos de recogida selectiva de residuos domésticos muestran una tendencia ascendente en todos los casos, aunque los valores también se encuentran, en todos los casos, alejados del objetivo. Así, los municipios con mayor porcentaje de recogida selectiva durante el pasado año fueron Sant Josep y Santa Eulària, con un 21% y Eivissa con un 20%. Mientras tanto, en Sant Joan se reciclaron en 2019 un 15% de los residuos domésticos y en Sant Antoni sólo el 14%.

Otro de los objetivos de la Ley de residuos y suelos contaminados de las Illes Balears de 2019 es la reducción del 10% antes de 2021 y del 20% antes de 2030 de la generación de residuos con respecto al año 2010, basándose en los kilogramos por habitante y año calculados de acuerdo con el índice de presión humana (IPH). Desde 2016, se han desagregado los datos de IPH entre las dos islas pitiusas y, de esta forma, podemos conocer la generación en kilogramos por persona y año de cada isla. Y los datos no son positivos, porque aunque el dato de Pitiusas de 2010 es de 544 kg/persona y año, en Ibiza no solo no ha decrecido la generación por persona y año de residuos domésticos respecto de dicho año, sino que ésta ha aumentado en estos último 9 años un 22%, situándose en 662 kg/hab y año. El dato positivo en este sentido es que, con relación al año anterior, en 2019 la ratio se redujo un 0,5%, pasando de 665 a 662 kg/hab y año.

Además, la ley establece un porcentaje máximo del 10%, antes del año 2030, en la eliminación de residuos mediante depósito en vertederos. Sin embargo, en 2019 más de un 80% de nuestros residuos fueron a parar a un vertedero, por lo que, tal y como apunta el Observatorio de Sostenibilidad, en los próximos diez años debería cambiar de forma drástica la gestión de residuos en la isla para poder cumplir con los objetivos legales.

Y para lograrlo, el Observatorio insiste en la necesidad de trabajar en tres esferas: desde la pública mediante la dotación de infraestructuras, recursos y servicios a empresas y personas; desde la esfera del ámbito privado apostando por la economía circular; y desde la esfera estrictamente personal, mediante la concienciación en el cambio de hábitos de consumo para reducir el volumen de residuos que generamos y para aumentar la reutilización y reciclaje.